…y que nunca hay que creer.
“¿No te enojás si te digo que me duele la cabeza?” ¡Claro que me enoja! Porque no hay derecho. Todo el día hablando por teléfono, viendo la novela, pasándote la planchita, pero ¿te duele la cabeza justo cuando me pongo mimoso?
“Vino un primo de Groenlandia, salgo con él y te llamo mañana, ¿ok?” Ni primo, ni Groenlandia. ¿Por qué no puede compartir con ud. la salida familiar? ¡Minga! Con tal frase uno ha sido condecorado no sólo cornudo, sino idiota. Bánquesela o mándela a juntar papeles contra el viento.
“Lo que siento con vos, nunca antes lo sentí con nadie.” Si por cada vez que un hombre escucha eso recibiésemos un dólar, seríamos millonarios. Confesemos igual que a veces nos la creemos y que algunas maestras lo dicen de manera verosímil.
“¿Nunca te dijeron que sos un potro? Andá que siempre te lo deben decir.” (Acompañada de risa entre tonta y tierna) Es sabido que somos el género idiota que se cree vivo, pero al margen de ser muy obvio que no somos potros, no hay necesidad de alimentar vacuamente nuestro ego ¿O sí?
“¡Mirá que sos lindo, eh!” (Variante patética de la anterior) Frase que sobreviene tras largo silencio de miradas intensas, en que uno espera la chica que ama diga “te amo” (¡Porque somos sensibles!). Fija que nos deja en un par de días. De “lindos” como uno está llena la ciudad.
“Bebé, odio los stripers. Sabés que me da asco ver tipos musculosos, aceitados y depilados, en sunga.” ¡Hereje! Si lo supiera no me lo aclararías. Decir eso es ir contra la naturaleza humana. Es como esos pollerudos que le dicen a su mujer que no les gusta Pampita o las mujeres con siliconas ¡Vamos!
“¿Me das plata para ponerme linda para vos?” Engañapichanga que (por suerte) no padecen los económicamente disfuncionales, y que te dicen las novias-gato. Nunca a una mujer le interesa gastar nuestro dinero en/para uno.
“¡Estoy fea, sabés que estoy fea!” Léase: “Bananón, desde que Nacional ganó la Libertadores que no me decís que soy linda, avivate para no tener que hacer este juego tonto de baja autoestima”
“¡Por favor! ¿Te parece que puedo salir a perseguirte con mis amigas para ver dónde vas con tus amigos?” ¡Tontín! ¿Mirá si ellas van a ser capaces de hacer eso? ¡Mirá que sos loco, eh!…
“Si me dejas ver la novela te prometo que no te rompo más cuando mires los partidos, ¡porfis!” ¡Falso! Es capaz de invitar a tu suegra el día de la final de la Libertadores, o hacer una reunión de Tupperware durante el torneo de Playstation que organizaste con los muchachos.
Pero mirá que somos pesadas eh… igual te puedo asegurar que son muchas más las frases que “ellos” nos dicen y que nunca hay que creer
…
Buen blog, besos.
NO es un tema de géneros es verdad… COMING SOON!